Sensores Magnéticos

Un sensor magnético es un dispositivo electrónico o electromecánico diseñado para detectar la presencia, fuerza o dirección de un campo magnético (generado por un imán o un electroimán). Su principal ventaja es que permiten la conmutación sin contacto físico, lo que elimina el desgaste mecánico. Son la base de los detectores de apertura en puertas, el control de cilindros neumáticos y la medición de velocidad (RPM) en motores.

Esta característica de detección sin contacto ofrece ventajas significativas en términos de durabilidad, confiabilidad y versatilidad, especialmente en entornos hostiles o aplicaciones que requieren alta velocidad y precisión.

Los sensores magnéticos con salida TODO/NADA, también conocidos como sensores magnéticos binarios o digitales, son dispositivos que detectan la presencia o ausencia de un campo magnético y proporcionan una señal de salida discreta, es decir, un estado ON (1, activado, presencia de campo) o OFF (0, desactivado, ausencia de campo).

A diferencia de los sensores magnéticos con salida analógica, que proporcionan una señal continua proporcional a la intensidad del campo magnético, los sensores TODO/NADA ofrecen una solución simple para aplicaciones que requieren una detección básica de presencia/ausencia.

¿Cómo funciona un Sensor Magnético?

Entender cómo un sensor magnético es capaz de «sentir» lo invisible es fundamental para diagnosticar averías. A diferencia de un botón tradicional que requiere la fuerza de tu dedo, estos sensores traducen la energía de un campo magnético en una señal eléctrica.

Para lograr esto, la industria utiliza 3 principios físicos totalmente distintos: uno basado en la fuerza bruta del magnetismo atrayendo metales, otro basado en la manipulación de electrones a nivel microscópico, y finalmente, otro basado en la variación de la resistencia.